Acta Médica del Centro

EDITORIAL

Gracias a todos: muchas gracias…

MSc. Lic. Yurima Hernández de la Rosa

Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara, Cuba

 

Revisar artículos es el “pan nuestro de cada día”. Entre todos uno llama sobremanera la atención por su forma peculiar de agradecer: un gesto sensiblemente significativo y necesario para los colaboradores de una investigación que deviene, al final, en un informe científico (artículo, libro o tesis, entre otros).
Lo cierto es que la redacción de un artículo científico implica cierta rigurosidad lingüística y metodológica, esta última preconcebida en la estandarización y la organización del texto con el formato IMRAD (Introducción, Métodos, Resultados y Discusión); sin embargo, existe otra sección que no todos los autores tienen en cuenta si de apelar a la gratitud se trata: la de los agradecimientos.
Según Robert Day1 se debe agradecer cualquier ayuda técnica importante recibida de cualquier persona, la gratitud es sinónimo de cortesía para aquellos que ayudaron en la investigación, tal como puede suceder en cualquier otra esfera de la vida.
No existe un formato estándar para la escritura de los agradecimientos, pero el elemento que no puede faltar es la cortesía, sobre todo porque resulta atinado mostrarla a la persona o la institución a las que su ayuda aportó significativamente en el desarrollo de la investigación.
Si importante es dar gracias, también lo es tener en cuenta ciertos preceptos al redactarlas: no deben ser extensas, deben reconocer solo las contribuciones realmente importantes (las menos trascendentales podrán agradecerse personalmente) y, habitualmente, no se realizan con las contribuciones, que son parte de una labor rutinaria o que se reciben a cambio de pago.
Los artículos científicos casi nunca incluyen dedicatorias ni agradecimientos afectuosos, pero esto no quiere decir que no puedan aparecer. Por ejemplo, las contribuciones siguientes lo ameritan, pero no justifican la coautoría del artículo: ayuda técnica de laboratorio, préstamo de literatura y equipo, compañía y ayuda durante viajes al campo, asistencia en la preparación de tablas e ilustraciones, sugerencias para el desarrollo de la investigación, ideas para explicar los resultados, revisión del manuscrito y apoyo económico.2,3
La gratitud -dice Comte Sponville- es la más agradable de las virtudes y no es la más fácil… no nos despoja de nada y es un don en retorno… es don y participación… no es un deber y puede ser disfraz de servilismo y egoísmo y convertirse en adulación, obsequiosidad y mentira; es decir, en un vicio. Pero prevalece el hecho de que la gratitud “es alegría, el secreto de la amistad y un eco del placer de recibir”.4
En la actualidad prevalecen la multidisciplinariedad en la investigación científica y la colaboración constante y fructífera de los laboratorios y grupos de investigación, por lo que la cortesía no debe dejarse de lado, ni el apoyo tomarse como una obligación institucional, sino como un signo de reconocimiento y confianza al investigador y a su grupo de trabajo. La ayuda, el apoyo y el consejo en la elaboración del trabajo científico y en su publicación se reconocerán como tales en cumplimiento de la más elemental cortesía de colegialidad y trabajo. Nadie es tan autosuficiente como para no tener que agradecer nada a nadie.5
Por lo tanto, colegas, sería bueno aprender todos a agradecer por los resultados (que finalmente se obtienen) y por el esfuerzo, la ayuda y la camaradería. Es uno de los gestos más hermosos que pueden tener, en general, los seres humanos, no solo hacia quienes tengan alguna relación con los demás, sino a cualquier persona o entidad que se haya cruzado en su camino y que haya contribuido, de alguna manera, con lo realizado.
Para ser consecuente con este discurso, se agradece a todas aquellas personas que previamente han oído este reclamo, sus opiniones fueron la premisa para reafirmar la idea de este enunciado de José Martí: La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Day RA. Cómo escribir y publicar trabajos científicos. 3a. ed. Washington DC: Organización Panamericana de la Salud; 2005: p. 15. Disponible en: http://www.bvs.hn/Honduras/pdf/Comoescribirypublicar.pdf
  2. Mari Mutt JA. Manual de redacción científica. Universidad de los Andes: Talleres Gráficos Universitarios; 2013. Disponible en: http://edicionesdigitales.info/Manual/manual.pdf
  3. López Hernández D, Torres Fonseca A, Brito Aranda L, López Hernández ML. Cómo redactar y organizar un artículo científico original. Rev Esp Med Quir [Internet]. 2014 [citado 20 Abr 2018];19(2):236-43. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/quirurgicas/rmq-2014/rmq142q.pdf
  4. Comte-Sponville A, Corral B, Corral M. Pequeño tratado de las grandes virtudes. Madrid: Espasa Calpe, 1996.
  5. Escandón R. Frases célebres para toda ocasión. México: Editorial Diana; 1982. p. 82.

 

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses

 

Recibido: 9-5-2018
Aprobado: 1-6-2018

 

Yurima Hernández de la Rosa. Universidad de Ciencias Médicas. Carretera Acueducto y Circunvalación km 2½. Santa Clara, Villa Clara, Cuba. Código Postal: 50200 Teléfono: (53)42273765 yurimahr@infomed.sld.cu

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